Fisura Anal

¿Qué es una fisura anal?

La fisura anal es una pequeña herida o desgarro en la mucosa del canal anal, generalmente causada por el paso de heces duras o por un esfuerzo defecatorio intenso.

Provoca dolor agudo durante o después de la defecación, a menudo acompañado de un pequeño sangrado y una sensación de escozor o ardor prolongado.

A pesar de ser una lesión pequeña, puede generar un malestar muy intenso, lo que lleva a que algunos pacientes eviten defecar, empeorando el problema.

Causas más frecuentes

  • Estreñimiento crónico o episodios de heces duras.
  • Diarrea prolongada o irritación anal.
  • Esfuerzos repetidos al defecar.
  • Hipertonía (aumento del tono) del esfínter anal interno.
  • Traumatismos locales o enfermedades inflamatorias del ano.

Síntomas principales

  • Dolor agudo al defecar (como un corte o “desgarro”).
  • Sangrado leve, visible en el papel o en las heces.
  • Espasmo o contracción involuntaria del esfínter.
  • Picor o irritación anal persistente.

Tratamiento médico inicial

En la mayoría de los casos, la fisura anal puede tratarse sin cirugía mediante medidas médicas y hábitos saludables:

  • Dieta rica en fibra y buena hidratación.
  • Baños de asiento con agua templada varias veces al día.
  • Pomadas relajantes del esfínter (como diltiazem o nitroglicerina tópica).
  • Analgésicos locales y antiinflamatorios suaves.
  • Evitar el estreñimiento y los esfuerzos defecatorios.

Con este tratamiento, muchas fisuras curan espontáneamente en pocas semanas.

Tratamiento quirúrgico

Cuando la fisura se hace crónica (más de 6–8 semanas sin curación) o el dolor es muy intenso y recurrente, se recomienda tratamiento quirúrgico.

1. Esfinterotomía lateral interna (ELI)

Es la técnica quirúrgica de elección para las fisuras anales crónicas.

Consiste en realizar una pequeña sección controlada del esfínter anal interno, lo que reduce la presión y permite que la herida cicatrice correctamente.

Ventajas:

  • Alivio inmediato del dolor.
  • Alta tasa de curación (más del 95% de los casos).
  • Procedimiento rápido y seguro, generalmente ambulatorio.

Recuperación:

  • Alta el mismo día o al día siguiente.
  • Dolor leve controlable con analgésicos.
  • Reincorporación rápida a las actividades normales.

2. Tratamientos alternativos o complementarios

En casos seleccionados, se pueden considerar otras opciones:

  • Infiltración con toxina botulínica (Botox®): relaja temporalmente el esfínter y facilita la cicatrización (opción útil cuando no se desea cirugía).
  • Fisurectomía (eliminación del tejido fibroso de una fisura crónica).
  • Láser: que puede aplicarse para acelerar la cicatrización con mínima agresión.

Recomendaciones posteriores

  • Mantener una dieta rica en fibra y líquidos.
  • Evitar el estreñimiento o la diarrea.
  • Mantener una higiene anal cuidadosa (sin exceso de jabones).
  • Realizar baños de asiento diarios hasta la completa curación.

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