Fístula Perianal
¿Qué es una fístula anal?
La fístula anal es una comunicación anormal entre el interior del canal anal y la piel que rodea el ano.
Se origina, en la mayoría de los casos, tras una infección o absceso anal que no cicatriza por completo, quedando un pequeño túnel que comunica el interior con el exterior.
Es una patología frecuente en adultos, más común en varones, y suele requerir tratamiento quirúrgico para su curación definitiva.
Causas y factores de riesgo
Las causas más habituales son:
- Abscesos anales previos, que al drenar dejan una comunicación persistente.
- Enfermedad inflamatoria intestinal (como la enfermedad de Crohn).
- Traumatismos o cirugías previas en la zona.
- Infecciones crónicas de las glándulas anales.
No se debe confundir con una fisura anal (que es una pequeña herida), ya que la fístula implica un trayecto fistuloso más profundo.
Clasificación de las fístulas anales
El sistema más utilizado es la clasificación de Parks, que divide las fístulas en función de su recorrido respecto a los músculos esfinterianos del ano (esfínter interno y externo):
1. Fístula interesfintérica
- Es la más frecuente (alrededor del 60–70% de los casos).
- El trayecto discurre entre el esfínter interno y el externo.
- Se abre en la piel muy cerca del borde anal.
Suele ser simple y de fácil tratamiento quirúrgico (fistulotomía).
2. Fístula transesfintérica
- Atraviesa ambos esfínteres (interno y externo).
- El orificio externo se localiza a mayor distancia del margen anal.
- Puede tener trayectos curvos o ramificados.
3. Fístula supraesfintérica
- El trayecto rodea por encima del esfínter externo y desciende hacia la piel.
- Menos frecuente, pero más compleja quirúrgicamente.
4. Fístula extraesfintérica
- Es la más infrecuente y compleja.
- El trayecto pasa por fuera de todo el aparato esfinteriano, comunicando el recto con la piel perianal.
- Suele estar relacionada con traumatismos, cirugías previas o enfermedad de Crohn.
5. Fístula subcutánea/Submucosa
Se encuentra cerca de la piel y tiene un trayecto lineal.
Clasificación según complejidad
Además del recorrido, las fístulas pueden clasificarse según su grado de dificultad quirúrgica:
- Fístulas simples: trayecto único, bajo, sin afectación significativa del esfínter.
- Fístulas complejas: trayectos múltiples, altos, con compromiso del esfínter o asociadas a enfermedades inflamatorias.
Clasificación según origen
- Criptoglandular: la más frecuente, derivada de la infección de una glándula anal.
- Postquirúrgica o traumática: tras intervenciones o lesiones previas.
- Asociada a enfermedad de Crohn.
- Congénita (rara).
Síntomas de la fístula anal
Los síntomas varían según la localización y la actividad de la fístula, pero los más comunes son:
- Secreción o supuración por el ano o la piel perianal.
- Dolor o escozor persistente, especialmente al sentarse o defecar.
- Inflamación o enrojecimiento alrededor del ano.
- Manchado de la ropa interior por pus o sangre.
- En algunos casos, episodios de absceso recurrente.
Si la fístula se cierra parcialmente, el dolor puede aumentar por acumulación de material purulento.
Tratamiento de la fístula anal
1. Tratamiento médico
No existen tratamientos médicos o farmacológicos capaces de curar una fístula anal de forma definitiva.
Sin embargo, pueden indicarse antibióticos y cuidados locales en casos de infección aguda o absceso antes de la cirugía.
2. Tratamiento quirúrgico (recomendado)
La cirugía es el tratamiento de elección, ya que permite eliminar el trayecto fistuloso y favorecer la cicatrización completa.
El tipo de técnica depende de la forma y profundidad de la fístula.
¿En qué consiste la cirugía?
Los procedimientos más frecuentes son:
-Fistulotomía
- Es la técnica más común en fístulas simples.
- Consiste en abrir el trayecto fistuloso para que cicatrice desde el fondo hacia la superficie.
- Permite una curación completa en la mayoría de los casos.
-Colocación de un setón
Se utiliza un hilo o drenaje elástico que mantiene abierta la fístula durante un tiempo.
- Permite controlar la infección y proteger el esfínter anal, evitando incontinencia.
- Suele emplearse en fístulas más profundas o complejas.
-Técnicas avanzadas
En casos complejos o recidivados pueden aplicarse otras opciones:
- LIFT (ligation of intersphincteric fistula tract): cierre del trayecto sin dañar el esfínter.
- Colgajos de avance mucoso, que sellan el orificio interno.
- Tratamientos con láser: técnicas menos invasivas con buenos resultados.
Recuperación tras la cirugía
- La mayoría de las intervenciones son ambulatorias o con ingreso breve.
- El paciente puede reanudar su actividad habitual en pocos días.
- Se recomienda mantener una buena higiene local y realizar baños de asiento con agua tibia.
- La cicatrización completa puede tardar varias semanas, según la extensión de la fístula.
El pronóstico es excelente cuando se realiza un diagnóstico y tratamiento adecuados.
Cuidados y seguimiento postoperatorio
Tras la cirugía, el paciente debe seguir un plan alimentario progresivo:
- Líquidos y suplementos protéicos los primeros días.
- Alimentos triturados y blandos en las siguientes semanas.
- Progresión hacia dieta sólida equilibrada con supervisión médica.
Además, se recomienda:
- Controles periódicos con el equipo de cirugía y nutrición.
- Ejercicio físico regular adaptado a cada paciente.
Cuándo consultar
Debe acudir al cirujano si presenta:
- Dolor persistente o inflamación en la zona anal.
- Supuración o manchado de la ropa interior.
- Antecedentes de absceso que no ha cicatrizado completamente.
- Episodios repetidos de infección perianal.
Un diagnóstico precoz evita complicaciones y facilita un tratamiento más sencillo y eficaz.
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